Mitos y prejuicios en la contratación de trabajadores con discapacidad

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Al momento de emprender una búsqueda laboral, entre los empleadores, y a pesar de los avances alcanzados en los últimos años en materia de integración, todavía persisten una gran cantidad de mitos y prejuicios para considerar a las personas con discapacidad como candidatos idóneos para cubrir la posición.

Esta realidad, presente tanto en empresas privadas como organismos públicos y organizaciones del tercer sector, lleva a un dato incontrastable: el 82% de las personas con discapacidad en edad laboral se encuentra desempleada. Así lo afirman relevamientos realizados por las distintas organizaciones no gubernamentales (ONG) que en el país se ocupan de los derechos de las personas con discapacidad.

Esta resistencia a la inclusión laboral se sostiene generalmente en los siguientes mitos:

“Las personas con discapacidad tienen un bajo rendimiento laboral, son poco productivos”

Ya se ha comprobado en numerosas experiencias que los trabajadores con discapacidad pueden ser muy eficaces y eficientes en el desempeño de su trabajo. La clave de este éxito se da con un proceso adecuado a la hora de realizar la búsqueda y selección del trabajador, a la hora de buscar el perfil del empleado debe tenerse en cuenta tanto los requerimientos y exigencias del puesto a desempeñar como las posibilidades y limitaciones propias de la discapacidad que tiene el candidato, con este análisis es muy factible que la persona cuente con mejores herramientas para desplegar todo su potencial laboral.

“Mi empresa no es accesible para personas con discapacidad. No puedo hacer inversiones para adaptar la empresa o los puestos de trabajo”

Es importante saber que no todos los tipos de discapacidad requieren que se adapte el entorno físico. Si se realiza un análisis del puesto previo a la incorporación, se puede realizar una búsqueda y selección de candidatos con discapacidad teniendo en cuenta las variables de accesibilidad del entorno.

Muchas veces no se requiere de mayores o costosas adaptaciones para que una persona pueda realizar una tarea determinada.

“El entorno de mi empresa puede ser peligroso para una persona con discapacidad”

Si el entorno de la empresa es peligroso, lo es para todos los trabajadores en igual medida. Se deberán arbitrar las medidas necesarias para trabajar en un entorno seguro.