JUSTICIA JUVENIL

EXPERIENCIA INNOVADORA PARA EVITAR EL INGRESO DE LOS MENORES AL MUNDO DEL DELITO

Con el objetivo de prevenir el ingreso de los menores en el mundo del delito la Municipalidad de San Isidro, junto a la Fiscalía General, el Colegio de Abogados, el Obispado (todos de San Isidro), la Universidad de San Andrés y la Universidad de Girona (España), están desarrollando un programa en materia de Justicia Juvenil Restaurativa con un enfoque innovador para Latinoamérica sobre el abordaje de la problemática de los menores y el delito.

Este programa está orientado a frenar las carreras delictivas en su mismo inicio atendiendo sus causas. No es una respuesta a los delitos de alta intensidad sino al grueso de los ilícitos que por su reiteración ya casi no se denuncian o bien no se investigan, dando de ese modo una suerte de permiso implícito a los menores que no encuentran ni límite ni reorientación a sus conductas. El abordaje es con jóvenes entre 16 y 18 años que cometen una contravención o un delito menor para iniciar un camino de reinserción social. Toma como antecedente la experiencia de Cataluña que ha logrado, en aquellos que pasaron por el programa, una reducción de la reincidencia en el delito del 70%.

Se busca cortar el vaso comunicante entre la delincuencia de baja intensidad y la de alta intensidad; evitar que el joven redoble la apuesta cometiendo delitos cada vez más graves. Esta herramienta de prevención y reinserción social propone abordar y solucionar la problemática juvenil desde una nueva perspectiva basada en tres pilares: responsabilidad del autor (toma de conciencia del daño provocado); reparación a la víctima (sanción); y reinserción del infractor a la comunidad (prevención de futuros delitos).

Esta experiencia es acompañada por la red comunitaria de cada localidad (clubes, centro de salud, organizaciones intermedias, iglesias, etc.) que colabora en la detección de referentes positivos para el joven, su contención, en el diseño de un nuevo camino para iniciar un cambio de vida junto al abordaje de la familia en pos de ayudarla a resolver sus disfuncionalidades.

Es una iniciativa que busca terminar con la impunidad, con la normalización de los delitos de baja intensidad que muchas veces ya ni siquiera son denunciados, hecho que lleva a los jóvenes a transitar con total normalidad una carrera delictiva ascendente.

Este modelo restaurativo busca que el joven aprenda sobre la responsabilización de sus actos y la reparación por el daño causado;  propone trabajar con la comunidad como una referencia de la intervención. 

CIUDADES RESTAURATIVAS

El Programa de Justicia Juvenil Restaurativa, resulta a su vez una base sólida para ampliar el concepto llevándolo a los distintos ámbitos comunitarios. Bajo el paradigma de alcanzar “ciudades restaurativas” se propone fortalecer la trama social de cada localidad a través de potenciar las redes comunitarias conformadas para responder al Programa como a otras que responden a otras iniciativas, promoviendo la participación ciudadana en su realidad barrial como fomentando prácticas restaurativas en instituciones educativas, deportivas, religiosas o sociales replicando los tres pilares mencionados a distintas conductas no forzosamente delictivas.

Proponemos transformar este concepto en una política que se socialice tendiente a superar la fractura social, brindar herramientas para una efectiva movilidad social ascendente y que resulte indispensable para la prevención de problemáticas de fondo como violencia de género, violencia familiar, adicciones, ingreso al mundo del delito, deterioro de salud y desarrollo en deportes, atención de adultos mayores, entre otros. Es un concepto que tiene como meta mejorar la convivencia conformando una común unidad.